DSC_0578-(2)DSC_0564DSC_0576DSC_0565DSC_0580

Cada mujer es distinta y cada bebé también lo es. Las experiencias de cada mujer en el amantamiento son distintas pero todas tienen algo en común: Le damos lo mejor de nosotras a nuestros bebés por amor. Hoy quiero compartir con ustedes mi experiencia amamantando a Maia durante su primer año. Desde joven (debido a una clase) sabía que queria lactar a mis futuros bebés porque sabía que era lo mejor. Al quedar embarazada queria lactar a Maia así que comenzé a educarme para estar preparada. Contaba con el apoyo de mi esposo y mi famlia. El apoyo de las personas inmediatas es muy importante para lograr una lactancia exitosa.

Para Maia y yo la lactancia fue muy natural. Desde día uno Maia se pegó muy bien. No tuve ningún problea típico que tienen algunas mujeres por lo que mi experiencia que les contare son mas bien retos que tuve para poder lograr una lactancia exitosa.

Mi primer reto fue la Universidad pues las clases comenzaban luego de que Maia tuviera a penas dos semanas de nacida. Eso era muy pronto. El separarme de ella podía afectar mi producción. Decidí quedarme con ella una semana más en casa y luego llevarmela a la Universidad. Todavía seguía siendo muy pronto. Mis preocupaciones eran si iba a poder extraerme suficiente leche, quién la iba a cuidar y el estar lejos de mi bebé. Comenzé a extraerme leche pero la máquina que utilizaba no me extraía bien. El stress rápido se apoderaba. Para mi si tenía que poner en pausa la universidad para lactar a mi bebé lo hacía.

Recuero que con mucho esfuerzo mi esposo me compró una máquina de extraer. ¡Qué diferencia! Luego pudo hacer mi banco de leche. Llavarme a Maia a la universidad no funcionó. Así que ella viajaba conmigo todos los días y mi hermana la cuidaba. De esta manera Maia no iba a depender todo el tiempo de botellas.

Puedo decir que fui muy bendecida pues pude hacer un banco y que Maia no tuviera confusión entre botella y teta. Lograr una lactancia exitosa es sumamente sacrificado pero con determinación se puede lograr. Parte de mi logro lo es mi familia quienes venían a mi casa a cocinar, limpiar y cuidar de ella a lo que estudiaba o hacía algún trabajo para yo poder quedarme con Maia y no preocuparme de esas cosas.

Tuve que sacrificar tiempo de estudio. En el segundo semestre Maia se quedo con su abuelito y muchas veces me ausentaba o me iba temprano porque no había suficiente leche. Pero fue el mejor semestre que salí desde mi primer año.

Yo me siento muy feliz de haber confiado en mi cuerpo y saber que yo sí podía alimentar a mi bebé. Somos muy poderosas. Yo sabía que lo podía lograr e hice oidos sordos a comentarios negativos. Si es tu decisión amamantar a tu bebé, edúcate, confía en ti y haste de oidos sordos a lo negativo. Si decides no hacerlo eso no te hace mala madre. Yo tuve a mi bebé en la semana mundial de lactancia y hoy puedo decir en la misma semana 2016: ¡Lo logré!

 xo,Yulissa